Colocar los ingredientes en un bol y mezclarlos hasta que todo se integre bien.
Volcar la preparación en un molde para horno, forrado con papel manteca (mojado para que tome la forma).
Llevar a cocinar a horno bajo a medio (160-170 °C) durante 50-60 minutos.
Estará listo cuando la superficie esté dorada, pero no quemada. Al mover ligeramente el molde el centro debe temblar un poco, pero no estar líquido. Al introducir un palillo cerca del borde, debe salir limpio (el centro puede estar ligeramente húmedo).
Una vez cocida, dejar la tarta en el horno apagado con la puerta entreabierta durante 15-20 minutos antes de sacarla, para evitar que se hunda por el cambio brusco de temperatura.